6 de mayo de 2014

CRÍTICA | MUPPETS 2: LOS MÁS BUSCADOS (2014)

Gonzo, Miss Piggy, Kermit, Walter y Scooter en Muppets 2: Los Más Buscados
Abordare el punto rápidamente, las secuelas suelen ser más conflictivas y ante todo recargadas, y los Muppets no harían lo contrario. No es que “Muppets 2: Los Más Buscados” pretenda cargar con ese problema conscientemente, pero a medida que lo hace, estas míticas marionetas tienen la decencia de advertirnos que su continuación no tendrá la calidad de su anterior esfuerzo. Es cierto, no la tiene. El corazón y el disfrute están limitados, pero uno no puedo enojarse con ellos. Su humor, su música y personajes siguen ahí, y siendo sinceros, ellos mismos nos dijeron que las segundas partes no funcionan. En el peor de los casos, les estriamos dando la razón.

Probablemente sería más apropiado llamarla “La Secuela Muppet” a medida que este nuevo show comienza en el exacto punto en el que “Los Muppets” termino. Los bailes se acabaron, “The End” está escrito en el cielo y ya no quedan objetivos. ¿Qué harían entonces Kermit la Rana y el resto de sus compañeros? Pues hacer una secuela, y ahí mismo es a dónde vamos. Planteando los básicos y rutinarios procesos de hacer una continuación, la película se inclina por el cliché número uno, que ve a Los Muppets realizando una gira mundial. Ahí es donde entra Dominic Badguy (Ricky Gervais), su nuevo agente. Él los llevara por unos cuantos países garantizándoles éxito absoluto, pero como podrían sospechar por su apellido, él tiene planes algo malévolos por sí mismo.

Dominic trabaja para Constantine, uno de los ladrones más peligrosos del mundo, quien casualmente también es una rana de peluche. Menos casual es su sorprendente parecido con Kermit, siendo exactamente iguales excepto por una pequeña verruga sobre la boca del villano. ¿Cuál es su plan? Bueno, insertamos el cliché numero dos cuando Constantine suplanta a Kermit y se hace pasar por el líder de los Muppets, usándolos como señuelo en distintos robos. Sus shows no hacen más que sufrir al respecto, pero con éxitos absolutos, nadie parece cuestionarse donde está la célebre rana, quien debe cumplir la sentencia de Constantine tras las rejas.

Perdonar clichés es fácil al saber que la mayor parte de su humor se ve en burlarse de conceptos visitados por comedias o films de grandes robos. En sí misma, “Muppets Most Wanted” es otro relato de estafas internacionales, donde los objetivos se vuelven más grandes a medida que los culpables y sus planes empiezan a ser descubiertos. Esto se despliega en tres líneas, cada una con sus cameos y su protagonista humano. Acompañadas por el ritmo de los personajes, en ellas todo es cubierto, desde los escapes de prisión a las investigaciones, y con un estatus global esto se agradece. Si, incluso si transforma al film en algo más grande de lo que debería ser.

Empezando por el factor humano, doblado al español por cierto, Ricky Gervais, Tina Fey y Ty Burrell son excelente acompañantes para los distintos Muppets. Los tres impulsan un acento y no le temen a al porcentaje de exageración que sus personajes ameritan. Sobre Gervais, es fácil imaginar lo que hace como secuaz de una rana que lo menosprecia, y Fey aprovecha perfectamente su rol como guardia de una prisión serbia. Aun así, mi atención se la lleva Burrell como Jean Pierre Napoleon, un detective que debe resolver los crímenes junto a Sam el Agila, el Muppet mas patriota de la pandilla. Ambos tienen diálogos entretenidos y, a pesar de ser breves, sus comparaciones tontas entre ser un detective europeo y uno americano funcionan hasta cuando se repiten escena tras escena.

Utilizando los más clásicos factores Muppet, la secuela aun llena la pantalla con más de 10 cameos entre Christoph Waltz, Salma Hayek, Saoirse Ronan, Frank Langella y otras apariciones de solo instantes, donde es necesario mirar muy rápido. Por poco se me escapan, pero aun fui capaz de ver a James McAvoy dejando solo un paquete y a Chloë Grace Moretz repartiendo diarios. Es más un juego de señalar conocidos, pero algunos resultan en chistes genuinos. Forma parte del humor característico, y con esto también llegan las canciones y momentos musicales. Obviamente, exceptuando esa melodía inicial sobre la realización de una secuela, ninguna de sus canciones es comparable con aquellas en “The Muppets”. Bret McKenzie (Flight of the Conchords) vuelve a escribir las letras y aun asegura momentos memorables, pero me apena no poder dejar la sala tarareando alguna de las diversas tonadas.

Acompañada sobre todo lo demás por un divertido corto de “Monsters University”, “Muppets 2: Los Más Buscados” consigue ser tan disfrutable como desordenada. Sí, es demasiado extensa, hay más que suficientes cameos y su argumento se tuerce más de lo necesario, pero Los Muppets son y siguen siendo tan astutos y carismáticos como siempre. Me costaría mucho resistirme a cualquier producto protagonizado por este enrome set de personajes. Así es que conflictos aparte, que los tiene, realmente no hay forma de irritarse con un film como éste. Los Muppets han hecho una secuela, y para mejor o peor, hacen lo que uno esperaría de ellos.

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