30 de mayo de 2014

CRÍTICA | MALÉFICA (2014)

Angelina Jolie en Maléfica
La pena que siento por Angelina Jolie en este momento es mayor a cualquiera provocada por sus papeles más dramáticos. Es tal su transformación e intensidad en la piel de Maléfica que es vergonzosa la forma en que la propia película le responde a su esfuerzo. Esfuerzos, eso es lo que se necesita para sepultar uno de los personajes más memorables entre los clásicos de Disney de esta forma. No solo desaparece de nuestras memorias aquella amenazadora emperatriz del mal, sino que la historia alternativa que se ofrece, es presentada con el más escaso de los valores cinematográficos, y con ello incluyo, el básico poder de narrar.

Con unos 45 años de historia retratados en menos de 100 minutos, Maléfica nos une con ese icónico personaje desde su infancia. Habitante del clásico bosque fantástico infestado de criaturas mágicas, Maléfica es un hada de considerable tamaño, con cuernos y alas incluidas. Por más que cargue el nombre menos confiable posible, su infancia es absolutamente feliz, y sus intenciones buenas, incluso ante la llegada de Stefan, un joven humano, a su hogar. Stefan consigue enamorar a la inofensiva hada y durante años ambos se vuelven inseparables gracias a las constantes visitas del joven a este curioso mundo.

Pasados los años, Maléfica (Jolie) deja de recibir visitas de Stefan (Sharlto Copley), quien cada vez abraza más a su mundo humano, y el poder en el mismo. Mientras tanto, el poder del reino pretende aplastar a aquel que no comprende, localizado en ese mágico bosque. Con un ejército listo para atacar al poblado fantástico sin ninguna razón aparente, Maléfica desata su furia sobre los humanos, quienes se rinden y vuelven a su castillo. Ante la derrota, el rey ofrece su lugar a aquel que pueda aniquilar a Maléfica, y ante dicha oportunidad, Stefan aprovecha su contacto con la criatura. Con algo de inquietud ante su objetivo, Stefan solo se lleva sus alas, lo que resulta ser prueba suficiente para el rey, quien le entrega su corona, y traición horrorosa para la protagonista.

Desde este punto, por fin nos adentramos en la verdadera historia de La Bella Durmiente junto al nacimiento de Aurora (Elle Fanning), la maldición de Maléfica y todo lo que ya conocemos, o que aparentemente pensamos conocer. Y ahí está el primer tropiezo, darle un giro tan grande a un clásico. Uno que para aquellos detrás de la cámara, vale tan poco como la dignidad de un personaje que hizo su fama mediante a una actitud vil. Para empezar, por más que el film pretenda introducir a su protagonista como villana y heroína, no hay excusa, Maléfica es descrita y establecida como una heroína. Es un personaje tan distinto y retocado que su solo nombre deja de tener algún sentido, a medida que la talentosa guionista Linda Woolverton (La Bella y la Bestia, El Rey León), presenta distintas excusas para sentir simpatía por el malvado personaje. El único problema es que olvida hacer al mismo alguien ruin en un principio.


Quizá no recuerden la magnitud de la maldad, pero Maléfica era alguien que alguna vez supo convertirse en un terrorífico Dragón para intentar quemar vivo al elemental príncipe encantador. Alguien que se sintió indignada de que no fuera invitada al nacimiento de la hija del rey, y que por tanto decidió condenar a dicha infante a morir en cuanto cumpliera 16 años. Pero eso no ocurre acá, ella maldice a la niña para que duerma por siempre e incluso participa en peleas de lodo. Es decir, cualquier filo que esta cinta gano con su anuncio es derrocado, y la única solución para hacer eso viable es convertir al resto de los personajes en villanos, o seres inservibles en general. Deberíamos recordar que Maléfica se convirtió en una antagonista icónica, y no hay absolutamente nada icónico en la maldad del rey Stefan, quien cumple con todos los pasos perversos, entre un patético golpe a un secuaz, el clavar un cuchillo en una mesa, y por supuesto, la esencial caída en la demencia.

Así que destrozando el personaje en que debemos centrarnos, y del que supuestamente oiremos su “historia real”, Maléfica también se encarga de avergonzar la memoria del clásico animado de 1959, en el que se basa. Personalmente, debo quitar mis expectativas del medio, esas de ver la historia desde el punto de vista del villano, ya que éste es otro relato por completo, uno especialmente más desordenado y en busca de un tono. Sí, todos esos ambientes oscuros se alzan con orgullo, pero corriendo y deteniéndose sin ningún aviso, nada consigue adherirse al carácter del film, el cual parece ser tétrico un momento y completamente infantil en otro.

Deberíamos tomar de ejemplo a las inolvidables hadas de La Bella Durmiente, Fauna, Flora y Primavera, las cuales reciben el trato más devastador de todos. Intentando presentar un producto que deje satisfecho a cualquiera, el encanto, ternura y buenas intenciones de esos tres personajes es intercambiado por tontería y patético humor. Esas hadas, que alguna vez fueron protagonistas de esta querida historia, son retratadas sin cariño y con dudosas actitudes, lo que representa la falta de interés en el material. Ver a esas tres, quienes siempre han sido las encargadas de cuidar a Aurora, olvidando darle de comer a la niña me parece casi insultante, y hablo de un par de personajes animados…

Si de por si todos sus pasos no fueran en direcciones equivocadas, existe una preocupante incompetencia a la hora de narrar. Podemos enumerar las jugadas. Tenemos la presencia de una narradora que va y viene sin demasiada consistencia, el film baraja unos aproximados 50 años en un poco más de 90 minutos, y por último, lo que denominaríamos “Introducción” o “Preparación” abarca un justo tercio del asunto. Hagamos las cuentas, conociendo su duración y pasada esa primera media hora, estaba convencido de que el simple manejo del tiempo estaba en contra de Maléfica. Así es como el film acelera y se detiene sin aviso, como aprieta una escena casi calcada de La Bella Durmiente en medio, y como avanza 16 años en cuestión de 10 minutos. Nunca recomendaría lo siguiente, pero hubiera preferido verlos volar en solo un par de segundos, o al menos sé que algo más hubiera podido respirar en consecuencia de ello.


Aceptando que las posibilidades de cosechar más odio por este producto aumentarían, no existe forma satisfactoria de relatar lo siguiente en menos de dos horas. Dejando los años de lado, y aislando a Jolie, ninguno de los personajes consigue algo similar a un desarrollo, estando impulsados únicamente por un objetivo. Lo mismo cae en los hombros de Woolverton, quien no le deja nada al resto del reparto. Sabiendo que Sharlto Copley es capaz de darnos un villano demente y amenazador, su interpretación se reduce a mirar al vacío, perder la cabeza y tomar decisiones sin demasiado sentido. Más abajo yace Brenton Thwaites, quien nos trae al príncipe Phillip. Si, en realidad hay un príncipe en esta historia, pero su presentación no llega hasta el último tercio, donde obviamente no tiene nada que hacer. Si ya estábamos en un camino con cientos de cambios, me encantaría oír la verdadera necesidad de introducir al personaje. No me importa que tan escaso tiempo este en escena, simplemente no debería estar ahí.

Sobre Angelina Jolie, mi decepción al ver lo que la rodea es devastadora. Si existe algo para apreciar en el film es el esfuerzo de la actriz, quien no solo se ve idéntica al personaje animado, sino que hace que apreciemos, aunque sea un poco, el nuevo trato de la protagonista. Mientras dialoga con Sam Riley, quien le da vida a su secuaz, la cinta al menos logra pulir un par de escenas, las cuales no avanzan la historia y es por ello que funcionan. Aun así, todo esto no hace más que reforzar la traición del personaje, quien podría haber vivido en el cuerpo de Jolie con gran presencia.

Por último, Robert Stromberg merece su mención, guiando el camino de todos los elementos anteriores. Siendo un reconocido veterano en efectos visuales, el responsable de este debut sabe manejar lo digital, pero claramente carece de lo demás a la hora de grabar. Prácticamente, los oscuros ambientes y criaturas consumidas por el bosque se ven espectaculares, pero nada de ello consigue salvarnos, o siquiera distraernos, de los demás conflictos. Uno puede quedarse con lo positivo y creer que hizo un buen trabajo con Jolie, pero viendo a sus coprotagonistas, estoy bastante seguro de que ella debió arreglárselas por sí misma en estos paisajes digitales.

Si soy sincero, el film si consigue culminar de forma positiva, al oír el excelente cover de “Once Upon a Dream” de Lana del Rey, a medida que los créditos se hacen con la pantalla. Pero refiriéndome a las verdaderas sorpresas del clímax, no hay nada que no nos recuerde al acierto que Disney tuvo con Frozen. Olvidando la absoluta repetición de una de sus ideas, este film vuelve a jugar con la creación de nuevas heroínas, tarea que la mencionada película animada cumplió con méritos, y que acá falla desde que eligieron a este personaje para llevar acabo el trabajo. Admiro y apoyo dicho cometido, pero darle la espalda, e insultar en ciertos momentos, a un legado de más de 50 años no es precisamente lo ideal. La Bella Durmiente es tan traicionada como su memorable villana, y topándose con la posibilidad de probar algo distinto, Maléfica no hace nada más que recibir una maldición de sus propios creadores.

4 comentarios:

  1. De acuerdo contigo, yo esperaba ver una precuela de La Bella Durmiente o sino la historia original protagonizada por humanos y no esto que hicieron. A quien se le ocurre que una criatura como ella que ya lleva ese nombre puede ser un hada buena. Hicieron cualquiera para q Angelina Jolie se luzca y la verdad lograron una patetica version de una superheroina en la Edad Media, mezclada con los bosques del Señor de los Anillos, y hadas que parecen drag queens o Campanita envejecida, con seres poco creibles y un dibujo animado que se parece a la Jolie. Lo peor: el cuervo cuando se transforma en caballo. Me reí mucho. Es genial tu blog, felicitaciones.

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    1. Gracias por el apoyo! Francamente esperaba recibir respuestas negativas en base a lo escrito arriba por lo que tu comentario es mas que bienvenido. Espero que continúes siguiendo el blog cuando presente el nuevo diseño en Junio. El apoyo vendrá muy bien.

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  2. La película funcionaría si hubieran utilizado personajes nuevos, la historia de un hada que es traicionada y después descarga su ira con un inocente suena bien, pero no si esa hada es Maléfica. La verdad me sentí incómoda, dulcificaron al personaje sin necesidad, además su premisa se vio opacada por Frozen. Y concuerdo con el comentario anterior, las hadas son campanitas envejecidas, no entiendo cómo pasó, las demás criaturas se ven bien, ¿por que las tres hadas no? Aparte de antipáticas... en fin.

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  3. La película funciona gracias a la pieza principal que es Angelina Jolie. En cuanto al argumento, nadie debería sorprenderse: " No creas en cuentos de hadas". Yo detesté a las 3 estúpidas hadas que cuidan a la borrega. En fin, este resultado bien de Disney que nunca se arriesga a realizar una versión 100 % oscura. Igual creo que es mejor que otras cosas que Disney presentó (Oz o Alica). La idea de ellos es recaudar, así que ese objetivo se cumplió. Abrazos

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