10 de marzo de 2013

CRÍTICA | OZ: EL PODEROSO (2013)

James Franco en Oz: El Poderoso
La magia en “Oz: El Poderoso” se basa principalmente en efectos especiales acompañados por un fabuloso 3D, y de esta forma, la magia de Oz revive. El camino dorado, la ciudad de esmeralda, una muñeca de porcelana, en fin, un mundo mágico increíblemente creado. Es una lástima que el efecto solo dure un par de horas.

El crear una gran precuela a un clásico de todos los tiempos como “El Mago de Oz” es imposible realmente. Durante décadas, esa maravillosa historia ha quedado plasmada en la historia del cine, pero de cualquier manera, Disney y Sam Raimi (Trilogía Spider-Man, Evil Dead) intentaron lo imposible, y el intento es honorable.

Usando el mismo método con el que se abrió esa primera cinta de 1939, con encuadres cuadrados en blanco y negro, “Oz” nos introduce a Oscar (James Franco), un mago ambulante de actitud cuestionable. Debido a uno de sus muchos engaños, Oz, como se hace llamar, acaba siendo perseguido por un fisicoculturista de circo, quien no puede seguirlo más tras verlo en el aire dentro de un globo aerostático. Durante una impresionante secuencia, el globo de Oz es sorprendido por un tornado y mientras el encuadre se ensancha y colorea, la tierra de Oz se revela.

Los efectos visuales hacen de Oz algo digno de contemplar durante más de 100 minutos, así que desde el momento en que Oscar pisa ese icónico camino dorado, la vista no para de recrearse. Todo es belleza mientras vagamos por este mundo, hasta el momento en que Oscar se une a Theodora (Mila Kunis), una bruja que cree que Oz es el mago que derrotara a la malvada bruja que acecha su mundo. Debido a su forma de ser y con muchas recompensas por medio, Oz acepta esa misión.

Mientras mis ojos no se cierran entre tantos colores, a medida que la historia avanza la magia si se va apagando. No necesito esa bola de cristal para saber que nuestro protagonista necesitara un cambio si pretende salvar a todo un mundo, al ser tan egoísta. Sin embargo, eso es casi tan clásico como la cinta del 39, por lo que no estorba tanto, pero tras la primera media hora, la película deja de darnos suficientes razones para estar interesado en ese cambio. James Franco hace un buen trabajo como el mago, pero al igual que la historia, él pierde su rumbo tras la introducción y no entra en su arco otra vez hasta los 30 minutos finales.

Hay mucho de Raimi en “Oz: The Great and Powerful”. A pesar de ser una película familiar, Raimi no tiene miedo de inyectar un par de momentos tétricos que se aprovechan del 3D, por lo que con eso y otros elementos resaltables la mano del director queda demostrada en el proyecto. A su vez, el mucho trabajo que lleva dirigir a un grupo de actores sin mucho más que una pantalla verde da suficiente crédito. Por suerte para Raimi, su elenco sabe colaborar con esto y además de Franco, las tres brujas protagonistas, Mila Kunis, Michelle Williams y Reachel Weiz logran interactuar perfectamente con esos mundos y personajes virtuales. Lo más irónico es que esos personajes, especialmente un mono volador y una muñeca de porcelana, son los mejores y más sinceros de esta historia. Tanto por su animación, como por las voces que Zach Braff y Joey King les prestan.

Su manejo de tiempos es perjudicado por sus 120 minutos de duración, no hay suficiente cuerda como para sujetar todo lo que se desea introducir. Tras su artístico inicio, el argumento no da de sí como para sostenerse, y es cierto que su conclusión es bastante genial, pero esa misma llega cuando estaba a punto de tirar la toalla ante los momentos densos. Por más que acepte la cinta, siento que mucho potencial se echa a perder entre tantos minutos sobrantes.

Dejando su belleza por un lado, “Oz: El Poderoso” no demuestra ser ese mágico viaje que quizá debería haber sido, si bien sí pone interesantes aportes para serlo, ya sea por su creativa y apreciable conclusión o por su referencial comienzo. En esta oportunidad, la tierra de Oz no trae tantas sorpresas como para hacer que esta se distancie de otras corrientes aventuras sobre pantallas verdes. Quizá sea por todo lo que debería representar, pero me siento un poco indeciso dado que, de ser vista, “Oz” merece el trato de la pantalla grande y a ser posible de el gran 3D que la acompaña, pero realmente no es más que una solo satisfactoria experiencia en el cine.

1 comentario:

  1. Es bonita e inocente, visualmente en asombrosa, tiene efectos magníficos, Mila Kunis se ve fabulosa

    ResponderEliminar